Por estas fechas es la fiesta de mi pueblito y hay diferentes eventos pero como buena asocial no me gusta salir, sin embargo mi mamá le encanta andar del tinto al tango. Hoy llegué a su casa con ganas de hacer ejercicio, sudar la gota gorda y hacer mi rutina de la noche, pero mi mamá quería ir a la feria, así que fuimos.
Cuando llegamos al teatro al aire libre estaba tocando una banda de rock (que tocaban bien) y le dije a mi mamá que nos sentamos. Ahí nos estuvimos como dos horas y en esas dos horas me entró la nostalgia. Por la época en la que tenía 18 o 19 años yo tenía unos amigos-conocidos que tenían una banda, tocaban Pal culo pero ya empezaban a darse a conocer... Yo iba a sus ensayos, pasaba tiempo con ellos, con el tiempo cada cual tomó su propio camino y ya no supe de ellos. Esta noche vi al baterista en esa banda, tocando re chido y disfrutándolo; reconocerlo me causó mucha alegría y me pregunté si me acercara a él me reconocería.
Pero a esto llega mi reflexión: yo no era como soy soy... Sigo siendo una suicida frustrada pero soy feliz. Siempre ando deprimida pero estos tiempos no son tan culeros aunque a veces quisiera acabar todo de un tajo. Ya sonrió y mucho, tengo calma y mi ansiedad está en paz.
Entonces no creo que me reconociera, estoy segura de que esas personas ya me olvidaron como yo los había olvidado hasta el día de hoy.
No sé, por ahora sigo con los ánimos hasta arriba. Y peso... Sigo bajando.
Atte
Diana